Si te canto cara a cara,
sin disfraz y sin escudo,
con un verso bien desnudo
se siente mi voz más clara.
Y la canción no se para
al llegar su última nota:
siempre queda alguna gota
de su esencia en tu interior
o flotando al rededor
(no lo esperas... y rebrota).
Interpretación en verso de la imágen propuesta por Anita Delgado




















